Detenida banda de Expoliadores de rapaces en Salamanca
La Guardia Civil ha recuperado veinte ejemplares de halcones peregrinos vivos, y varios muertos y congelados, en una operación con conexiones en Madrid y Guadalajara. El Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona), ha detenido a cuatro personas por su presunta implicación en delitos relativos a la Protección de la Flora y la Fauna, al comerciar con especies protegidas expoliadas del medio natural en las provincias de Salamanca, Guadalajara y Madrid. La denominada 'operación Real' se enmarca en las competencias atribuidas al Seprona de control de todas las actividades que componen el tráfico de especies tanto de flora como de fauna, con especial interés a las protegidas por encontrarse en peligro de extinción.
El 'arte' de expoliar
Los expoliadores ubican los nidos de las rapaces situados en zonas escarpadas y de difícil acceso, por lo que deben poseer conocimientos de escalada para lograr acceder a ellos. Una vez enclavado el nido, éste es sometido a constante vigilancia por los expoliadores, para así asegurarse del emparejamiento de las rapaces y la ocupación de los nidos para la puesta de huevos.
A partir de aquí tienen dos formas de actuar, una es sacar el huevo del nido e incubarlo de forma artificial, debiendo contar con incubadoras y aparatos especiales para mantener el calor de los animales una vez que eclosionen los huevos y la otra forma es esperar a que salgan los polluelos, dejándolos con su madre hasta que alcanzan la semana de vida, momento en el que aprovechan cuando la hembra va a buscar comida para las crías y los sacan de su entorno, siendo criados por una hembra en cautividad que los adopta.
Una vez que han conseguido sacar los animales adelante, empieza la tarea de comercialización, teniendo ya previamente a los adquisidores de la mercancía, oscilando los precios entre los 600 euros y los 5.000 euros, dependiendo de la especie a comerciar.
Documentar las rapaces
La mayoría de los animales suelen poseer documentos CITES falsificados o que pertenecen en realidad especímenes muertos, y así amparar a los que proceden de un expolio utilizando anillas similares a las del animal fallecido y, por último, siendo también la más común, utilizan parejas legales, que amparan las crías expoliadas las cuales son legalizadas como si hubieran sido criadas en cautividad.
Este hecho era constatado por personal del Servicio de Rescate e Intervención en Montaña de la Guardia Civil (SEREIM), que ha colaborado en la recogida de muestras de los nidos expoliados, para la posterior extracción y cotejo del ADN.
Los animales intervenidos se encuentran en el Centro de Recuperación de Rapaces de la Comunidad de Madrid, en Tres Cantos, habiendo colaborado personal de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio en el reconocimiento y traslado de las Rapaces.
Noticia aparecida en Salamanca24horas.com. (05/05/2010)
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