Grandes Maestros: Cristobal Colón, el Ecologista.
Dice Humboldt que Colón supo entrar en diálogo con la Naturaleza, "para aprehenderla con audacias de empirista, sentirla con corazón de naturalista y pintarla con inspiración y pluma de poeta".
En cambio, Hernando, biógrafo e hijo de Colón, dice que "el plan del Gran Viaje es el fruto de una convergencia de datos múltiples - naturales, de autoridades científicas y de experiencias marineras- sintetizadas por una mente privilegiada".
Este sentido paradisíaco y utópico, ecológico nos lleva al concepto armónico de la naturaleza. En su comentario sobre Colón afirma Humboldt que las Antillas eran lugares frecuentados por los pescadores. Y se detiene en el sistema de pesca que aparece en el Diario, basado en la utilización del pez pescador o revés para capturar las grandes tortugas marinas. Mediante una cuerda muy larga atada a la cola del pez "El pez pescador con un disco aplastado en la cabeza cubierto de chupones, se fijaba al caparazón de las tortugas marinas que frecuentan los canales estrechos y tortuosos de los Jardinillos”. 'El revés -dice Cristóbal Colón- antes se dejaría hacer pedazos que soltar voluntariamente el cuerpo al que está adherido'. Los indios retiraban con la misma cuerda al pez pescador y a la tortuga.
Cuando Gómara y el sabio secretario del emperador Carlos V. Pedro Martir de Anglería, difundieron este hecho en Europa, escuchado de labios de compañeros de Colón, la gente lo tomó como una historieta de viajes. En efecto hay una apariencia de hecho fantástico en la narración de Anglería.
Fray Bartolomé de las Casas Mantiene un sentido ecologista similar al de Colón, y al que posteriormente presentará con una firme convicción en la bondad de la naturaleza. Un claro acento de repulsa llena las líneas que refieren la masacre de alcatraces, ese "pelícano oscuro del tamaño del cisne de Buffon". El ser humano civilizado rompe el espacio paradisíaco "el suelo estaba cubierto de pájaros heridos que se debatían entre la vida y la muerte. Hasta nuestra llegada, una paz profunda reinaba en este pequeño rincón de la tierra. Ahora todo parecía decir 'el hombre ha pasado por aquí’".
Este mismo contenido paradisíaco era el que surgía en las cartas y los diarios de Colón, hasta el punto de que Juan Pérez de Tudela titula como "cosmografía paradisial" el encuentro del Nuevo Mundo: "No en su Tercer Viaje, sino ya al regresar del Primero proclamó Colón que venía del Paraíso Terrenal. Y en virtud precisamente de esta certificación, no de otro hallazgo alguno, se atrevió a asegurar que había encontrado el Fin del Oriente o extremo de Asia".
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alvaro dijo
me ha encantado esta entrada.Por cierto,genial aporte el documental eh !!
15 Enero 2009 | 12:40 PM