Cueva de "El Soplao". Cantabria
El Gobierno cántabro está tramitando una petición para que la cueva de El Soplao obtenga la declaración de Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, como ocurrió con 17 cuevas rupestres de la cornisa cantábrica el pasado mes de julio.
La cavidad, situada en la Sierra de Arnero, está considerada una joya geológica gracias a las miles de formaciones excéntricas que decoran sus paredes. A diferencia de las estalactitas o las estalagmitas, las excéntricas no tienen un eje. Desafían la ley de la gravedad, creciendo en todas las direcciones, como si fueran pompones de piedra.
La intención del director de El Soplao, Fermín Unzúe, es crear un museo del ámbar, patrocinado por la Consejería de Cultura del Gobierno de Cantabria, para completar el conjunto formado por la cavidad y su entorno, que incluye los espacios protegidos del Parque Natural de Oyambre y la Reserva Nacional del Saja. Unos 300.000 turistas visitan cada año la cueva y los valles del Nansa y Cabuérniga, donde abundan animales como el zorro, el jabalí y el corzo. En las zonas sin presencia humana, es habitual la presencia del lobo y, en ocasiones, del oso ibérico. La Cueva de El Soplao es conocida por los mineros desde hace más de un siglo, pero no se abrió al público hasta el año 2005.
Si bien la cueva era conocida por los mineros, los autenticos exploradores de la cavidad, en sú totalidad, así como los encargados de su puesta en valor delante de los ojos de las autoridades, así como los encargados de su divulgación, fueron los miembros del Spelo Club Cántabro, quienes, durante años, realizarón la exploración, investigación, topografía, fotografía de la cavidad, así como los autores del primer trabajo científico publicado sobre la misma, además dotar con el nombre de "El Soplao", derivado de la jerga minera, al referirse como "soplaos" a los cavernamientos que se encuentran al perforar las galerías artificiales.


La calidad, blancura y sobre todo la abundancia de sus formaciones excéntricas o helictítas está fuera de toda comparación. La composición de sus formaciones por excelencia es el aragonito seguido de la calcita. Denominamos excéntricas a todos aquellos espeleotemas que en sección no tienen eje, a diferencia de las estalactitas o estalagmitas.




Este tipo de formaciones es lo que realmente hace a la Cueva de “El Soplao” una cavidad “única”, ya que, si bien se encuentran en otras cavidades, nunca con la abundancia, calidad y espectacularidad de ésta. Estas concreciones aparecen en el suelo, paredes, techos, encima de antiguas estalactitas, estalagmitas, e incluso de las coladas. Se encuentran principalmente en la zona Oeste de la cavidad, donde no había entradas naturales (Galería Gorda, Galería del Campamento, La Coliflor y El Bosque).
Dentro de las excéntricas, y según su composición cristalográfica, encontramos dos tipos: de calcita y de aragonito. Las de calcita suelen presentar formas vermiculares, sin aristas vivas, con color blanco debido a la pureza del carbonato cálcico. Habitualmente, estas concreciones no son huecas, pero pueden tener un fino capilar interior que asegura que la solución cálcica llegue a su extremo. Son de crecimiento extremadamente lento. Se ha realizado un seguimiento durante quince años en una zona concreta, no apreciándose crecimiento alguno. Las de aragonito presentan una composición química idéntica a las de calcita, pero cristalizando en otro sistema diferente y suelen presentar un aspecto mucho más geométrico. El aspecto más sencillo es el de “penachos” o “rosetones” de finísimos cristales, semejantes a espinas, de una longitud que oscila entre pocos milímetros hasta algo más de diez centímetros. Suelen encontrarse en los suelos, paredes o sobre cualquier tipo de concreción ya formada, incluso en la roca desnuda. Su crecimiento en la cueva es simultáneo al de las de calcita.
Este artículo se lo dedico a la gente apasionada del Speleo Club Cántabro, gracias por descubrirnos cosas como estas y por vuestra labor desinteresada.
















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politica-y-opinion dijo
Interesante...
Lo malo de este tipo de patrimonio, es que el turismo suele estropear las condiciones..., y no sé hasta que punto debería permitirse la entrada.
6 Octubre 2008 | 03:12 PM