Rio Oraque. Donde Habita el Olvido
Este fin de semana hemos hecho el descenso del Río Oraque desde Villanueva de las Cruces hacia el Alosno. El río no lleva mucha agua pero si la suficiente para dificultar el descenso. Está claro que cuando hablo de descenso parece que lo hiciéramos en piragua o algo así, pero no este lo hacemos andando y bien que cuesta.




Estaba el monte como debe de estar con el susurro del agua, el ruiseñor cantando y praderas de margaritas blancas y amarillas, mezcladas con viboreras y cantueso ambos de color lila, toda una paleta de colores. Es increíble lo bonito que es el Andévalo Onubense, tan apegado al Olvido y que lo hace irremediablemente más salvaje y auténtico.

La idea es que podamos recorrer el río controlando los nidos de Buho Real (Bubo bubo) antes de que echen a volar y poder comprobar si ha habido mucho saqueo por parte de esos “alimañeros” que aún hoy sin ánimo de cobro por parte de la administración creen que hacen una labor muy buena para la caza en algunos cotos, eliminando a los pollos y a los adultos si tienen oprtunidad. Siempre es un continuo ¿Cómo estarán estos? A la hora de acercarnos a los nidos.
Quiero aprovechar para contaros que esto lo hacemos a través de la Consejería de Medio Ambiente y con un permiso especial, por lo que el molestar un nido por placer y sin conocimiento de la etología del ave en cuestión puede ser perjudicial para la puesta. Lo que hacemos normalmente es observar el nido con telescopio terrestre y una vez que estos están crecidos y a punto de volar, lo visitamos.
El Sábado quedamos es San Bartolomé de la Torre y nos dirigimos a las Cruces desde donde oteamos el horizonte y nos dirigimos al murmullo del río que llevaba un agua enturbiada debido a las lluvias recientes de estos días. El monte estaba impresionante y pudimos observar que las puestas de este año han sido muy positivas, sólo dos huevos vanos, por la muerte de un buho en un tendido eléctrico junto al nido, que bien podía ser la hembra. Electrocutada en un tendido de Sevillana, que posee un puente flojo dominante por encima del fuste, además habían otros tres buitres leonados, todos en el mismo poste.



Después de este infortunio llegamos a un rodal de pinar donde comimos y cómo íbamos muy atrasados con respecto a la hora decidimos no hacer noche en el río y marchamos a casa, algunos como yo con calambres hasta en las orejas.

A la mañana siguiente hicimos el otro tramo y nos desviamos del río para dirigimos a la “Corta Esperanza” en las minas de Tharsis.


Para finalizar, marchamos a “La Encarnita” donde María y Antonio nos recibieron con una braza encendida, buena carne ibérica, y un buen te de Azahar. Este lugar es muy especial sobretodo gracias a ellos que así lo hacen.

Nada amigos el año que viene pernoctaremos en medio del monte.












Suscríbete a floraandaluza




















































































José Manuel dijo
Precisosos lugares y fotos. Una pena lo de los búhos, es increíble q aún haya gente q piensa q son perjudiciales.
Saludos
17 Abril 2008 | 04:41 PM