El caso de la Linaria lamarckii Rouy
Especie protegida legalmente en la Comunidad Andaluza, cuya única población en España se encontraba en un estado alarmante debido al bajo número de individuos, menos de 50, y a la creciente urbanización de la zona. Es endémica del suroeste de Portugal y lo era también del extremo más occidental de Andalucía. En España sólo se encontraba en Isla Canela (Ayamonte), localidad del litoral onubense, cerca de la confluencia con el río Guadiana.
Las agresivas actuaciones que se han realizado sobre las dunas de Isla Canela. En este caso, los vertidos de aguas fecales y el uso como letrinas de chiringuito de de los espacios que ocupaba la Linaria Lamarckii han cambiado las condiciones naturales necesarias para esta especie que ha desaparecido en su totalidad. A ello habría que añadir las técnicas inadecuadas de limpieza de playas, la invasión de vehículos a motor y la urbanización hasta el filo del agua tan característica de las condiciones abusivas en que se ha construido en Isla Canela al amparo de la Ley de Centros de Interés Turístico y su interesada aplicación por sucesivos ayuntamientos.

El año pasado la Linaria Lamarckii, especie de flora que estaba considerada en peligro de extinción pasó a la categoría de extinguida en las listas de la UICN. Después de una nula actuación para recuperar su hábitat por parte de las administraciones competentes (Ayuntamiento y Junta de Andalucía). Ahora la consejería de Medio Ambiente intenta paliar ese nefasto resultado con la plantación de 300 ejemplares de 'Linaria lamarckii' en el Paraje Natural Marismas del Río Piedras, en la Flecha del Rompido (Punta Umbría) y en la Marisma de San Bruno (Ayamonte).
Todo ello ha sido posible después de completar el ciclo de la germinación de esta planta de manera artificial en el Laboratorio de Propagación Vegetal del Vivero de San Jerónimo (Sevilla) a partir de semillas de un pliego de herbario cedido a la Junta de Andalucía desde la Universidad de Sevilla.
El hábitat original de donde se recolectó las semillas hoy día es irrecuperable para la especie. Se ha decidido buscar hábitats alternativos parecidos al suyo, que se corresponde con el sistema dunar costero semiestabilizado de Ammophiletea.
Se tiene que conocer muy bien las especies para introducirlas en hábitats nuevos, cosa que a veces paradójicamente no se corresponde con la realidad. Especies cripticas muy parecidas hasta hace poco tiempo se han confundido entre ellas, incluso con algún plan de recuperación en marcha.
En realidad uno piensa que la Administración prefiere invertir un dinero mucho mayor en proyectos de reintroducción cuando las especies están extinguidas (con ayudas europeas o no), como justificación de proyectos que nunca tenían porque haberse dado si se hubiera intervenido a tiempo.
En realidad creo que se gastarían menos dinero ya no en proteger el hábitat original con una propuesta de Reserva Natural o algo así, sino que no se dejase tan en el abandono y por parte de las administraciones dejar construir a empresas potentes. Veo más caro el tener que retaurar toda una zona que no es propicia o no se ha estudiado para la especie, con la excusa de que se va a reintroducir una especie extinta.
Al final la administración utiliza los parajes o espacios protegidos en los que no había esa especie para introducirla sin tener en cuenta el impacto que puede resultar para otras. Y se quitan el tener que controlar especies salvajes fuera de los parajes teniéndolas en recintos cerrados legalmente.














Suscríbete a floraandaluza
























































































Mª Carmen dijo
los "seres humanos" somo capaces de cargarnos la naturaleza unas veces poco a poco y otras de un plumazo, después nos entran las ganas de solucionarlo... en fin...
Me gusta tu blog, enhorabuena.
Un saludo
11 Abril 2008 | 12:34 AM