Cabezo Juré. 2500aC. Alosno, Huelva.
En 1991, se inició el “Proyecto Odiel”, que se centró en la explicación de un proceso histórico inscrito alrededor del tercer milenio antes de nuestra era, en el cual se inició la historia de la dependencia de la Cuenca Minera, primer Estado del Sur de la Península Ibérica. Será el Cabezo Juré, el elegido entre 418 yacimientos arqueológicos inéditos, para resolver este proceso, las excavaciones darán nuevos datos, como uno de los poblados donde se han encontrado la mayor concentración de puntas de flechas de la península ibérica y donde había una diferenciación de clases sociales.
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Se diferenciaban dos tipos de poblados, los situados en la zona baja del cabezo y alrededores, los cuales se dedicaban al cultivo y la caza; y los situado en lo alto del cabezo los cuales dominaban la metalurgia y comerciaban con lingotes de cobre como moneda de cambio, poder que lo hacía dominar el agua de la zona pues poseían un aljibe y proveerse de comida diferente como por ejemplo bivalvos de la costa.
El Poblado:
La excavación del Cabezo Juré deparó muchas sorpresas gracias al excelente estado de conservación que presentaban las zonas del poblado que no se habían visto afectadas por las labores mineras de principios de siglo. Las muestras con Carbono14 reveló que sus habitantes construyeron sus primeras viviendas hacia el 2.500 antes de Cristo y que lo abandonaron unos 200 años después.
Sus moradores se dispusieron alrededor del cabezo aprovechando el relieve de este, pudiéndose distinguir dos espacios netamente diferenciados, la cima del cabezo, rodeada toda ella por un muro fortificado, y las laderas, donde las casas se levantaron sobre terrazas artificiales de piedra para vencer el desnivel de la pendiente. En estas últimas se encontraron piedras para moler cereal, fuegos para cocinar alimentos, instrumentos para curtir pieles, tejer la lana de las ovejas, etc.
Como en todo hogar, no faltaba tampoco la vajilla, orzas, ollas, platos, vasos y hasta cucharas, todo ello de cerámica; sin contar con los útiles que facilitan las tareas domésticas, tales como los cuchillos de piedra; agujas, punzones y espátulas de hueso; y agujas y cuchillos de sierra fabricados en cobre.

En otros espacios, contiguos, pero separados unos de otros, se preparan puntas de flecha, se reponen útiles de piedra que se han roto, o se continúan las actividades metalúrgicas, lo que supone la participación de toda la comunidad en actividades de fundición secundaria y realización de manufacturas y lingotes, si bien, los procesos de reducción del mineral y fundición primarios y masivos, son exclusivos de la zona alta del poblado, realizados en hornos especiales, a extramuros del recinto.
Alrededor de la cima se levantaron una muralla en forma de anillo que la cerraba; en su interior se disponían, a su vez, espacios destinados a usos diferentes.
- En uno de ellos apareció un conjunto de figurillas en barro cocido representando seres humanos.
Foto 4. Terracota antropomorfa.- Próximo al anterior, otras personas se dedicaban a elaborar cuchillos de color.
Foto 5. Productos metálicos.-
Contigüo a este, había un espacio dedicado a la fabricación de puntas de flechas. Foto: Proceso de fabricación de puntas de flecha en piedra.
Foto 6. Recreación de un área de fabricación de puntas de flechas en piedra.
- En otro lugar, ya fuera del recinto amurallado, pero incluido en los rebordes de la plataforma superior del cabezo, los habitantes del Juré dispusieron varios hornos para realizar allí las transformaciones que permiten obtener del mineral productos semi-elaborados de cobre. Hasta él los hombres tuvieron que transportar. de las vecinas minas de Tharsis, las materias primas necesarias, y aquí con mazos y partillos, golpearon el mineral sobre morteros y molinos, para prepararlo y poder introducirlo luego en los hornos.
Las actividades minero-metalúrgicas, nos informan que estamos ante una comunidad que tiene un conocimiento muy avanzado de estas técnicas extractivas y productivas. Tanto es así que mil años después, en otros lugares del sur de la península ibérica, se continúan haciendo objetos de cobre del mismo modo que en el Cabezo Juré.

En la plataforma superior, donde se ubicaron los hornos, no se realizaron tareas manufactureras metálicas, ni áreas de elaboración o almacenaje de alimentos, lo que no quiere decir que no se consuman alimentos, pues aparecen en grandes cantidades. Especialmente llaman la atención los restos de almejas, todas con tamaños similares, lo que da idea de la recolección selectiva a la que eran sometidas en sus lugares de origen y de la posición privilegio que supondría el consumo restringido de estos alimentos especiales.

- Bibliografía: Cabezo Juré. 2.500aC. Alosno, Huelva. Catálogo y Exposición. Sala de Exposiciones de la Casa de la Cultura. Alosno. 1997.
Director del "Proyecto Odiel". Francisco Nocete.
Coordinador de la Exposición. Antonio Orihuela.
Recreaciones Históricas. Daniel Macías Díaz.
Propietario de la finca. Domiciano Márquez Delgado.
Dedicado este artículo a José Antonio Dominguez Feria, alias "Félix", alosnero de pro y con el que tuve el gusto de visitar la zona de el Cabezo Juré en el año 2000, cabezo donde vivieron sus abuelos desde siempre. Gracias compañero.



Contigüo a este, había un espacio dedicado a la fabricación de puntas de flechas. Foto: Proceso de fabricación de puntas de flecha en piedra.









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