BOSQUES IBÉRICOS: BOSQUES MIXTOS DE FRONDOSAS
Los bosques mixtos planocaducifolios son las formaciones arboladas
más características del piso colino y montano inferior de la Iberia Húmeda.
Constituyen el paisaje natural de las zonas basales de la región eurosiberiana pero están muy mal conservados.
Los bosques mixtos de frondosas ocupan los fondos de valles húmedos y ricos en nutrientes, gargantas o profundos cañones, a veces al pie de los escarpes rocosos.
Los bosques planocaducifolios presentan la caída de las delgadas hojas estivales al llegar el invierno y el desarrollo de protecciones en las yemas constituye un sistema eficaz para paliar los efectos del frío invernal evitando las pérdidas de agua en la época desfavorable. Ello exige, un hábitat muy favorable en el que poder completar con rapidez todo el ciclo vegetativo durante el verano, compensando el derroche energético que implica la pérdida de la hoja.
Presentan una gran resistencia al frío durante el periodo de reposo vegetativo, pero presentan una gran sensibilidad a las heladas tardías.
Estos bosques de frondosas planocaducifolios funcionan de modo similar a los Hayedos, creando un microclima propio (suelos ricos y ambiente umbroso) que condiciona fuertemente el cortejo florístico acompañante.
No obstante, el ambiente nemoral no es tan intenso como en los hayedos. La propia heterogeneidad de la cubierta arbórea, constituye una cubierta mucho menos continua e imbricada. Esto propicia que el estrato herbáceo sea bastante más rico, aunque sigan siendo los geófitos y hemicriptófitos los biotopos dominantes.
La competencia por los nutrientes y el agua no alcanza tampoco la misma intensidad que en los hayedos porque los suelos tienen a menudo gran desarrollo, siendo importantes las reservas de nutrientes y agua; los sistemas radicales de los robles y frondosas son pivotantes y profundos.
Los suelos, éutrofos, muy húmedos y de gran desarrollo, se caracterizan por la rápida humificación de la hojarasca. La mineralización de la materia orgánica es en líneas generales más rápidas que en los hayedos y mucho menor la proporción de sustancias inhibidoras de la germinación o el crecimiento.
• Estructura y composición florística:
Su situación en áreas climáticamente muy favorables, con veranos frescos y húmedos e inviernos no demasiado fríos, unida a aspectos edáficos y topográficos mencionados, han determinado su transformación generalizada en prados de siega, pumaradas, maizales, huertas,...Por ello resulta difícil encontrar buenas representaciones de este tipo de bosques.
Así Fresnos, Temblones, Abedules y Alisos suelen ser frecuentes en las estaciones más hidromorfas, mientras que Tilos, Arces, Serbales y Olmos de montaña lo son en las más rocosas, al pie de los cantiles calcáreos o en los desfiladeros.
La riqueza y densidad del estrato arbustivo y herbáceo varía mucho en relación con el desarrollo de los suelos, la disponibilidad de agua y nutrientes y el grado de cobertura del estrato arbóreo. Cuando no supera el 80% o el dosel arbóreo es muy diverso, al estar compuesto por numerosas especies con variada estructura foliar y de las copas, la proliferación de arbolillos, arbustos y matas se ve facilitada: Avellano, Bonetero, Cornejo, Aligustre, Cerezos, Endrinos, Majuelos, Escobas y en los enclaves más ácidos, ericáceas tanto brezos como arándanos. En los claros y el límite del bosque, las rosáceas espinosas.
Estrato herbáceo, con abundancia de hemicriptófitos y geófitos. Algunos helechos relictos subtropicales.
ESTRATO ARBÓREO: Altura de 25-30m y cobertura elevada.
Zonas con suelos húmedos: Fresnos (Fraxinus excelsior), Temblones (Populus tremula), Abedules (Betula alba, en menor número B. pendula), Alisos (Alnus glutinosa)
Enclaves rocosos: Tilos (Tilia platyphyllos, en menor número T. cordata), Olmos de montaña (Ulmus glabra), Serbales (Sorbus aria, S. aucuparia, S. torminalis), Arces (Acer pseudoplatanus, A. platanoides, A. opalus, A. campestre).
ESTRATO ARBUSTIVO: Altura y cobertura variable.
Avellanos (Corylus avellana), Boneteros (Euonymus europaeus), Cornejos (Cornus sanguinea), Aligustres (Ligustrum vulgare), Cerezos de racimo (Prunus padus), Cerezos silvestres (P. avium), Endrinos (P. spinosa), Espinos blancos (Crataegus monogyna), Escobones (Genista florida, Cytisus scoparius, C. cantabricus).
Enclaves ácidos: Brezos (Erica cinerea, E. tetralix, Daboecia cantabrica), Arándano (Vaccinium myrtillus).
Claros y Orlas con Rosáceas espinosas (Rosa sp., Rubus sp.).
Trepadoras: Hiedras (Hedera helix), Madreselvas (Lonicera peryclimenum, L. xylosteum, L. nigra), Clemátides (Clematis vitalba).
ESTRATO HERBÁCEO: Altura y cobertura variable.
Abundancia de hemicriptófitos y geófitos. Amplia diversidad de helechos subtropicales. Helecho subtropical (Woodwardia radicans).
Fuentes:
GÓMEZ MANZANEQUE, FERNANDO. Los Bosques Ibéricos: Una Interpretación Geobotánica. Ed: Planeta.














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