Las Turberas son ecosistemas de elevado valor medioambiental. Con su inclusión en la Directiva Hábitats, plasmándose en la creación de una red de áreas de especial conservación (Red Ecológica Europea Coherente Natura 2000).
Las turberas son ecosistemas comunes en las regiones montañosas del noroeste de la Península Ibérica. Se formaron en áreas que estuvieron sometidas a la acción de los glaciares, generalmente por colmatación de depresiones, y por paludización en áreas oceánicas con alta precipitació y en áreas donde la acción humana indujo un flujo elevado de agua. Mientras que las turberas minerotróficas se pueden encontrar en toda el área de distribución de estos ecosistemas, las ombrotróficas de cobertor son exclusivas de los sectores oceánicos de las montañas septentrionales.

Tipos según alimentación:

Dependiendo del tipo de alimentación que reciben la turberas se clasifican en ombrotróficas y minerotróficas. Una turbera ombrotrófica es aquella cuyo régimen hidrológico y suministro nutricional derivan directamente y de forma exclusiva de la precipitación atmosférica. Las turberas minerotróficas, reciben al menos parte del agua y de los nutrientes de las aguas subterráneas y de la escorrentía superficial.

En el perfil vertical de una turbera pueden distinguirse dos niveles, uno superficial denominado acrotelm formado por un nivel superficial de escaso espesor, que raramente supera los 30-40cm. En este nivel que es el que contiene la cobertura vegetal viva, la disponibilidad de oxígeno es mucho mayor y el flujo de agua es más rápido que en el subyacente o catotelm, formado éste por la acumulación de restos vegetales muertos, en distinto estado de degradación. En él los procesos hidrológicos son muy lentos y la disponibilidad de oxigeno muy baja.

El territorio gallego alberga una amplia representación de turberas muy superior a la observada en otros territorios Atlánticos del SW de Europa.

Tipos existentes en España:

Las Turberas de Cobertor: Es un macrotopo, es una formación de turba que cubre de manera continua grandes superficies. Presentan un área de distribución muy reducida en el SW de Europa, estando confinadas a las estribaciones sublitorales septentrionales de Galicia (Sierra del Xistral) en áreas cuminales hiperhúmedas y carentes de sequía estival que propician el desarrollo de amplias biocenosis de fisionomía herbosa dominada por Eriophorum angustifolium, Molinia caerulea y el endemismo Carex durieui. La singularidad de este tipo de turberas se incrementa al ser el único hábitat del listado establecido para el territorio español cuya representación comprende exclusivamente el territorio gallego.

Las Turberas Elevadas: Tienen forma convexa, cuyos contornos son en gran medida independientes del terreno subyacente.

Las Turberas minerotróficas: Su proceso de formación es la colmatación de cuerpos someros de agua. La base puede estar formadas por limos, arcillas, arenas o sedimentos gruesos, a los que sigue una capa de turba minerotrófica de espesor variable.


¿Por qué preservar las turberas?

- Ante extremos de precipitación actúan como moduladores de la descarga hídrica al retrasarla frente a los máximos pluviométrico o durante el deshielo. Debido a la posición de cumbre que ocupan las turberas ombrotróficas son captadoras de agua de precipitación, que es retenida en virtud de las propiedades físicas del material orgánico que compone la turba y desaloja paulatinamente hacia posiciones topográficas inferiores, donde se sitúan las turberas minerotróficas que cederán definitiva y controladamente el agua a los cauces.

- Acumulación de turba confiere estabilidad a las formas del terreno.

- Indirectamente en el clima, facilitando las regulaciones microclimáticas al provocar la formación de nieblas, rocío y evitar las heladas.

- Reguladores de la concentración de nutrientes y modificadoras de la composición química de las aguas efluentes, protegiendo de la eutrofización, acidificación y envenenamiento a los sistemas dulceacuícolas sobre todo de N y P derivado de la actividad humana y ganadera.

- Permiten la supervivencia de Flora y Fauna peculiares, desde vegetación adaptada al crecimiento aéreo desde un sustrato orgánico encharcado, se encuentran orquídeas y diversas plantas insectívoras y una variedad de aves, pequeños mamíferos y numerosos invertebrados de ciclo corto.

- El contenido en materia orgánica coloidal, permite a estos suelos mantener una elevada carga eléctrica negativa. Lo que la da capacidad para retener los materiales tóxicos presentes en los sedimentos y la acción de depurador biológico de aguas.